25/09/25 Un amigo y colega español me ha enviado su comentario siguiente:
Por añadir algo, creo que habría que hacer mención al creciente enfrentamiento político, con crispación e insultos, en el que está metida la política española Este enfrentamiento, a veces con insultos, prácticamente imposibilita una acción de gobierno eficaz al existir un parlamento atomizado en el que los intereses de cada partido son muy contrapuestos, lo que facilita posiciones de fuerza de sectores minoritarios y dificulta la consecución de acuerdos. Si se añade a esto que los dos partidos mayoritarios -especialmente el PP- no están dispuestos a rebajar el tono y llegar a acuerdos y que algunos de los partidos que podrían tener la llave de acuerdos, son independentistas y sólo desean beneficios para su región y la consecución de la independencia tenemos un cóctel muy difícil de elaborar.
Introducción:
En la reunión del Comité Director de EN-RE, celebrada el 2 de septiembre de 2025, se acordó que los representantes de cada uno de los grupos miembros y los ecritores de cada editorial, firmarían dichos editoriales a título personal, para ahorrar tiempo en el visto bueno de nuestros diferentes grupos miembros. Por eso, veréis únicamente mi nombre al final de este editorial. Por otra parte, se acordó limitar la extensión de cada editorial a 500 palabras (sin contar los comentarios como esta introducción). Espero que disfrutéis con esta corta descripción sobre España hoy, basada en mi punto de vista personal.
España, el segundo país de Europa en extensión, es un Estado mayormente descentralizado con 17 comunidades autónomas, cada una
con su parlamento y ejecutivo. La mayoría de ellas, están, en este momento, gobernadas por el PP (Partido Popular, de centro derecha) con apoyo de Vox (populista de extrema derecha).
El gobierno central, presidido por el Partido Socialista (PSOE), gobierna en coalición con partidos de la izquierda (Sumar y Podemos) y con partidos nacionalistas de centro derecha y de izquierdas.
La oposición está centrada en el PP, partido conservador con reminisencias franquistas que promueve la privatización de los servicios públicos y reducciones de impuestos que favorecen particularmente a los votantes de altos ingresos. Al no tener mayoría, tiene que apoyarse en Vox que impulsa políticas racistas. Tanto PP como Vox han demostrado su incapacidad para gestionar los intereses de la población, como se ha visto recientemente con los desastres naturales como los grandes incendios y la Dana de Valencia, ocurridos en comunidades autónomas donde gobiernan.
Casi todos los partidos políticos, incluyendo el PSOE, sufren por la corrupción de una minoría de sus miembros, lo que puede llevar a la ciudadanía a desinterarse por la política.
La economía española tiene, actualmente, la tasa de crecimiento más alta de Europa, debido, en parte, a la creciente población de jóvenes inmigrantes de Iberoamérica y de Africa, lo que compensa la baja tasa de natalidad de las familias españolas. El turismo, las exportaciones y las inversiones extranjeras generan unos importantes ingresos para el PIB pero existe una desigualdad creciente, debido, en parte, a la ausencia de una reforma fiscal eficaz para el reparto de la riqueza.
El Gobierno Central sigue la política de promover al máximo los servicios sociales públicos mientras que la oposición, en las Comunidades Autónomas donde gobierna, favorece la reducción de impuestos y la privatización de los servicios sociales.
Con respecto a la política internacional, el Gobierno Español impulsa una mayor integración europea, aceptada por la mayoría de la población, la defensa de Ucrania sin comprometer los recursos presupuestarios y una independencia frente a las medidas obligadas por Trump. Por otra parte, España intenta mantener una postura firme frente a Israel, reconociendo al Estado Palestino e instando a los socios comunitarios a hacer lo mismo. Aboga por el cese del genocidio en Gaza y Cisjordanía y la aplicación de la política de dos Estados.
La Iglesia Católica aún se beneficia de una relación especial con el Estado, creada inmediatemente después de la Guerra Civil, si bien el Estado aplica las recomendaciones laicas del Consejo de Europa. Algunos obispos reaccionarios siguen apoyando al PP y Vox pero la jerarquía de la Iglesia Católica sigue, mayormente, las recomendaciones de los papas Francisco y León XIV en promover los derechos igualitarios de todos los ciudadanos cualesquiera que sean su orígen étnico, social o sus creencias religiosas. La juventud española, en su mayor parte, no tiene creencias religiosas pero sigue los ideales de búsqueda de la justicia social y los derechos humanos. (507 palabras)
Hugo Charles Castelli Eyre, Representante de Redes Cristianas